domingo, 22 de junio de 2014

Preciados

La luna era otro cartel de neón que se anunciaba en la Gran Vía. Mientras los demás hablan, ella le devuelve la sonrisa. Sabe que es un artículo al alcance de unos pocos, y por lo general, jamás brilla de oferta.

Caminaban dejando atrás un rinconcito de Irlanda deslocalizado en el tiempo y el espacio. La falta de estrellas le recuerda que incumpliste, entre muchas otras, aquella promesa de viajar juntos a la ciudad de las luces. Después del sello en el pasaporte, tiene la certeza de que el País de las maravillas es sólo un delirio más del genio en una habitación escondida de Montmartre. Lo habrías disfrutado.

Llega a casa unos minutos antes que el sol. La fiesta se acaba cuando una cucharilla prepara la guerra fría en el interior de una taza de café.

jueves, 19 de junio de 2014

Efemérides

Presumía de saber, aunque realmente lo que sabía era presumir.

Fue también un viernes como este según el calendario gregoriano, y curiosamente, el año de Gógol y las reconciliaciones. Me ganó cuando en lo alto del puerto sacó de la mochila una cajita de puestas de sol bañadas en chocolate.

Sin lugar a dudas tenía mi mundo entero a sus pies cuando me leía, aparte de ser el dueño de la sonrisa más bonita del jardín de las Hespérides. Pero todo eso es de otro libro y está sacado de otra historia.

Él, por su parte, logró deshacerse de todas las impresiones en papel baritado durante el año silencioso, pero muy a su pesar, mi memoria tiene algo más de musical que de fotográfica.

Independientemente de eso, no creo que pueda olvidarse de aquella noche en la que hasta los semáforos tenían sueño, y yo logré terminarle un invierno en lo que dura un abrazo.

miércoles, 4 de junio de 2014

No suele andar con prisas.

Tiene la visión de futuro daltónica y el corazón diabético, y aunque lleva en las mejillas los restos de algún naufragio, sabe perfectamente cómo jugar con la previsión del tiempo.

Le gusta guardar atardeceres en botellas de vidrio, aunque él no esté para apreciarlas, porque sabe que la traerá de vuelta al bajar la guardia. Viajar cerrando los ojos es fácil cuando llevas la era del Jazz en los bolsillos.

También sabe cómo olvidar casi cualquier cosa, incluso el paso de los años (o al contrario),
Y se seguirá manchando los pulmones con nubes de diseño hasta que comprendas que no se debe cambiar nunca un árbol por un bosque de farolas.

martes, 3 de junio de 2014

"El sol sale para todos"

El megáfono cuenta que hace ya más de dos paradas que no estamos en la patria de la primavera, pero los andenes a veces también se equivocan.

Se ha dormido en el metro el jardín de las delicias, y en la próxima estación,

vienes a buscarme.